Pulp Cthulhu – Cuando celebrar se convierte en un desafío a la muerte y la oscuridad
Londres, 1941.
Fuera, la ciudad permanece a oscuras por el apagón.
Dentro, la banda sigue tocando.
Stacy observa a una mujer con un vestido remendado tres veces bailando con un joven oficial de la RAF.
El pintalabios está perfecto.
La risa es auténtica.
STACY
No lo entiendo.
CAELWYN
¿Qué?
STACY
Hay una guerra.
La gente está muriendo.
Probablemente la mitad de esta sala ha perdido a alguien.
Y están bailando.
Caelwyn contempla a la gente.
CAELWYN
Quizá precisamente por eso.
Entonces empieza a sonar la sirena antiaérea.
La música se detiene.
Durante un instante todos escuchan.
Saben lo que significa.
Saben lo que pueden hacer las bombas.
El oficial de la RAF mira al director de la banda.
OFICIAL RAF
¿Y bien?
DIRECTOR
Hay un ataque aéreo.
OFICIAL RAF
Sí.
Creo que eso es precisamente lo que significa ese ruido.
La mujer que está junto a él sonríe.
MUJER
Hemos pagado para bailar.
El director los mira.
Después vuelve a sentarse al piano.
DIRECTOR
Una más.
La música vuelve a empezar.
Más tarde, cuando las explosiones se acercan, la fiesta baja al refugio.
Alguien trae botellas.
Otro trae sándwiches.
El trompetista trae su trompeta.
STACY
Esto es irracional.
CAELWYN
Casi con toda seguridad.
STACY
Saben que están en peligro.
CAELWYN
Sí.
STACY
Entonces, ¿por qué siguen celebrándolo?
El refugio tiembla.
Cae polvo del techo.
Todos guardan silencio.
Entonces alguien cuenta un chiste espantoso.
La gente se ríe.
No porque las bombas no sean reales.
Porque lo son.
CAELWYN
Ahí lo tienes.
Esa es tu respuesta.
STACY
¿La risa?
CAELWYN
La negativa.
STACY
¿A qué?
CAELWYN
A entregarle a la bomba también las horas anteriores a su caída.
Tres noches después encuentran muerto al profesor Harold Whitcombe.
En la pared:
MIENTRAS BAILAMOS, LA MUERTE ESPERA FUERA.
A su lado hay fotografías.
Londres.
París.
El Cairo.
Nueva York.
Fiestas de casi veinte años.
Stacy descubre algo.
En cada fotografía aparece una persona más de las que constan como asistentes.
Y en todas aparece el mismo hombre.
Delgado.
Traje de noche negro.
Nunca baila.
Nunca envejece.
En el reverso de la última fotografía Whitcombe escribió:
ÉL NUNCA BAILA.
El sábado siguiente Stacy y Caelwyn regresan al salón de baile.
Al otro lado de la sala hay un hombre delgado vestido de negro.
Observando.
Sin bailar.
Stacy lo ve.
Caelwyn también.
Una pareja pasa bailando entre ellos.
El hombre desaparece.
STACY
¿Deberíamos detenerlos?
CAELWYN
¿Por qué?
STACY
Hay algo aquí.
CAELWYN
Si los está cazando, lo detendremos.
Pero no paramos la música simplemente porque exista la oscuridad.
Otra sirena comienza a sonar.
La sala vacila.
El oficial de la RAF levanta su copa.
Alguien se ríe.
Caelwyn ofrece su mano a Stacy.
STACY
No sabes bailar.
CAELWYN
Entonces el experimento debería resultar extraordinariamente instructivo.
Ella acepta su mano.
No porque la guerra haya desaparecido.
No porque la muerte se haya marchado.
No porque el universo se haya vuelto amable.
Precisamente porque no lo ha hecho.
Y porque esta noche…
siguen vivos.
Si supieras que mañana puede traer guerra, muerte o algo todavía peor, ¿celebrar esta noche sería negación? ¿O bailar, reír y brindar con la gente que amas sería una de las formas más humanas de decir: quizá tengas el mañana, pero esta noche no te pertenece?
JUEGA A LO GRANDE. VIVE LA HISTORIA.
Descubre los ensayos, la investigación y la filosofía narrativa detrás de Mythveil Chronicles:
https://www.patreon.com/c/mythveilchronicles_bydunchanhuntergames
